Un solo criterio: que el ingrediente hable por sí solo.
"Intenso, profundo, mediterráneo."
El sésamo se tuesta lentamente hasta que el aroma llena la sala. Sin apresurar. Esa temperatura exacta es la que da al tahini tostado su carácter: más intenso que el blanco, más manejable que el negro.
Ideal como aderezo de ensaladas, base de salsas, o directamente en tostadas con miel y sal marina.
"La base de todo. El tahini sin presencia propia."
Sésamo crudo, sin tostar. Sabor delicado, textura sedosa, color marfil. Es el tahini que desaparece en el hummus para dejar paso al garbanzo, que se funde en el aderezo sin imponerse.
El favorito de quienes cocinan. El que siempre falta en el armario.
"Para quienes saben lo que buscan."
Sésamo negro integral sin descascarillar. Sabor más terroso y mineral. Textura densa, color oscuro, perfil nutricional más completo. No es para todos, y eso es exactamente lo que lo hace especial.
Combina con miso, jengibre y cítricos. También en repostería de autor.
Tostado, blanco y negro. El pack perfecto para descubrir la diferencia o para regalar sin dudar.
Caja de cartón reciclado. Envío incluido en España.